A pesar del gol madridista, nada cambió en el medio campo que seguía siendo netamente amarillo. Así, un pase de Bruno Soriano, dejó sólo a Marcos Rubén y el argentino definió con mucha clase ante la salida de Iker Casillas. Golazo del Villareal y caras de preocupación e impotencia en la parroquia blanca pues todas sus jugadas llevaban mucho veneno y muchos temían que la diferencia en el marcador se agrandara más todavía.
Cuando nadie esperaba nada, y en el tiempo de descuento de la 1ª parte un falta lateral sacada por Xabi Alonso fue cabeceada en anticipación por CR7. Gol injusto por los méritos vistos en la primera parte pero sin duda balsámico y de confianza para los blancos.
En la segunda parte el Madrid cambió el chip y con la entrada de Khedira y los ajustes técnicos de Mou el equipo ganó profundidad y empezó a generar numerosas ocasiones de peligro, asumiendo lógicamente mas riesgos atrás. Raul Albiol paso al lateral derecho y Sergio Ramos al centro de la defensa. Benzema tuvo varias ocasiones pero el francés sigue negado en los partidos trascendentales y cada vez se ve más clara su salida en el mercado veraniego. El Villareal intentaba tener la pelota y dormir el partido, pero el Madrid había entrado en modo furia y es muy difícil aplacar a los blancos en ese estado.
Unos minutos después un centro de Kaká (Que había salido por Albiol) lo repelió con problemas Diego López y después de varios remates fallidos, el más listo de la clase se revolvió de forma espectacular para conseguir el 3-2. El Madrid había vuelto a consumar la remontada con una gran segunda parte y con su rabia y coraje de todos los domingos. En esta jugada el banquillo del Villareal pidió fuera de juego de Di Maria, que no toca la pelota pero hace por jugarla. Como solemos explicar en LA MOVIOLA muchas veces resulta difícil saber si el portero es realmente molestado o no en este tipo de jugadas.
En estos momentos el Villareal ya era un equipo sin respuesta, de hecho apenas pudo salir con peligro a la contra en la segunda parte. Garrido intentó mover el banquillo pero no tuvo éxito en ninguno de sus cambios de piezas.
El Madrid estaba desbocado y CR7 se inventó una jugada por banda izquierda, frenó en seco, miró y le puso un balón a su amigo Kaká para que este rematara a bocajarro y se reconciliara con la afición del Bernabéu, si es que no le habían perdonado ya al carioca.
En este momento el partido murió a nivel competitivo, y tuvimos 10-15 minutos de la basura, donde el Madrid se defendió con faltas de las cada vez más tímidas acometidas del Villareal. Y es que para ganar a alguno de los dos colosos de la liga hay que jugar los 90 minutos a un nivel de lujo, ya no basta con jugar bien a ratos como antaño.
Ahora al Madrid le espera otro partido de mucha tensión, la eliminatoria contra un hipermotivado Atlético y un posible infierno en el Calderón. El calendario ya no va a dar respiro a los blancos, les viene el Atlético, y si pasan Sevilla o Villareal y enseguida la vuelta de la Champions. Empieza lo gordo señores.