Ni Madrid ni Valencia hicieron nada más en esta primera parte. El juego se desarrolló en medio campo, y casi todas las jugadas morían en la zona medular del equipo contrario. Pocas alegrías ofensivas del Madrid, casi ninguna del Valencia, mas contento que nadie con el empate. Aburrido para el espectador. Tan sólo un balón que Di María luchó y rebañó para Özil hizo que el público abriera los ojos. El alemán sacó un centro para CR7 que remató de tacón y el balón fue a estrellarse al palo largo de la portería ché. Una lástima aunque una primera parte tan aburrida no merecía una guinda así.
El Madrid salió con mucha más chispa en la segunda parte. Un pase largo lo controló CR7 en el área, sentó a su defensor y su chut lo desvió Guaita de forma muy poco estética. Acto seguido Di María se quedó mano a mano pero le aguantó bien el portero ché.
Mourinho dió entrada a Benzema que tuvo una buena ocasión tras una dejada de CR7 en el área. Guaita, que ya demostró con Di María que no va al suelo con facilidad, se quedó de pie y despejó el chut del galo.
Estabamos en estas, con el Madrid apretando cuando un pase de Lass fue interceptado por Albelda, posiblemente entre el pecho y el hombro. El árbitro no pitó nada pero su asistente le comunicó por linea interna que el balón había golpeado en el brazo de David y le sacó la segunda amarilla. Si bien viendo la jugada repetida muchas veces parece que le golpea unos centímetros por encima del brazo fue una temeridad del valenciano ir a cortar una pelota de esa guisa en vez de utilizar la cabeza o el pie.
Si con 11 el Valencia ya estaba maduro, con 10 se descosió rápidamente. Özil encontró espacio, llegó hasta el balcón del área abrió para CR7 que cruzó bien. 1-0 que el luso dedicó a un habitual: Dudek.
El Madrid en uno de sus despistes post-gol pudo recibir el empate en un disparo de Tino Costa repelido por Casillas y luego rematado mordido por Joaquín. Era el preludio de la puntilla y casi todos en el estadio lo sabían.
CR7 recibió un balón en la parte derecha, a pesar de que buscó a Benzema en el área no encontró el pase claro, asi que regaló a su defensa un par de bicicletas, avanzó y solto otro latigazo al segundo palo. Golazo del portugués que suma ya 17 en Liga.
Mención especial para el colegiado, nefasto para ambos lados. De hecho provocó a los dirigientes valencianistas que realizaron unas declaraciones incendiarias y al propio público del Bernabéu que llegó a gritar "Fuera Fuera" ante varias faltas claras no pitadas y un penalty y expulsión a Angel Di María.
Sin fútbol, sin pitos para los suyos, pero con 3 puntos balsámicos en el casillero del Real Madrid. El Valencia salió a empatar y acabó perdiendo, como suele ser habitual en estos casos.