Todo era un balón dividido en estos primeros minutos. El Mallorca tenía montado un buen sistema defensivo, con ayudas generosas y derroche físico y los blancos no eran capaces de filtrar pases entre la muralla bermellona. La ocasión más clara la tuvo el Madrid en una conexión vía pase largo Sergio Ramos - CR7 que dejó con un tacón el balón para Marcelo aunque el carioca vió taponado su remate por la defensa mallorquina.
Kaká era incapaz de generar juego, ni estaba en el partido ni realmente la afición le esperaba tampoco. Asi que Granero intentó adelantar un poco su posición para generar algo de fútbol y devolver algunas paredes. En una de ellas disparó Di Maria sin peligro, para cerrar la 1ª parte entre algunos pitos por parte de la afición.
Por este camino, el Madrid volvería a tener que fiarlo todo a un ataque de raza y a jugar a la ruleta rusa, así que Mourinho sacrificó el descanso de Alonso y Özil y les dió entrada por un nefasto Gago y un desaparecido Kaká.
A pesar de que se vió enseguida que el Madrid generaría mas juego, el Mallorca dió otro susto tremendo cuando Webó cazó una volea en el área madridista y obligó a Casillas a realizar una gran parada de reflejos. Nsue y Webó firmaron un partido mas que notable en el coliseo blanco.
Con Xabi Alonso, Granero y Özil los blancos ganaron en calidad para poder servir balones peligrosos en linea de 3/4. Así tras una combinación entre Granero y CR7 le dejaron el balón en la frontal a Benzema que se acomodó la pelota para su zurda y evidenció que los reflejos de Aouate y Casillas no son los mismos. 1-0 justo en el minuto 60 para un Madrid que estaba poniendo las ganas de ganar.
El Madrid seguía inclinando el campo y CR7 dispuso de una falta en el borde del área y un remate de cabeza que se estrelló en el larguero tras una buena combinación de Özil y Di Maria. Acto seguido colocó una pelota que dejaba a Benzema mano a mano con Aouate, pero el francés estuvo torpe en la definición en primera instancia y mas torpe aún cuando Di Maria cazó el rechaze y se lo volvió a servir en área pequeña.
Con un Madrid que no podía cerrar el partido, el Mallorca seguía teniendo la confianza y la moral alta y era previsible un ultimo tirón de los de Laudrup. La seguridad de la defensa blanca ha bajado muchos enteros y lejos queda la frase de Mourinho de que el sello del Madrid era su sistema defensivo.
Así que la última ocasión fue para el Mallorca. Con un Lass pasivo, Nsue recibió un pase en linea de 3/4, se coló en el área y dobló la pelota para Webó. El remate escorado del camerunés lo sacó abajo Casillas que luego protestó un posible fuera de juego del jugador del Mallorca. No había tiempo para más y aquí concluyo el partido.
Victoria sufrida y trabajada de los blancos, el Mallorca demostró que es un muy digno rival y más que criticar a los blancos que venían de jugar el jueves hay que alabar el buen planteamiento táctico de los de Laudrup que sufrieron menos de lo esperado.