A pesar de que los blancos tenía mas posesión de balón (Osasuna renunció a tener el cuero) no disponían de el en zonas peligrosas. La siguiente ocasión de peligro la tuvo Benzema que tuvo que rematar dentro del área grande rodeado de jugadores rojillos. Gran reacción de Ricardo.
A Di María no le salía ninguno de sus recortes, como si ya le tuvieran tomada la medida al argentino, tan solo Özil (hasta que le aguantó el físico) tenía las luces encendidas. En una de estas jugó rápido para Di María que a su vez prolongó el balón por banda. El remate escorado del portugués lo sacó Ricardo para poner fin a la 1ª parte, que nos dejó una bronca post-pitido entre Aranda y CR7. El partido y la grada estaban calientes, sin lugar a dudas.
El Madrid actual ya es incapaz de marcar en los primeros 20-25 minutos de partido y luego le cuesta sudor y sangre sacar los partidos. Para colmo CR7 no está actuando en los últimos partidos como crack, no consigue marcar ni de falta ni de disparo lejano y el equipo lo nota. En la 2ª parte siguió la misma tónica, con un Madrid algo más volcado y un Osasuna descaradamente a parar el juego con faltas y si robaba buscar el balón largo para Aranda. En una jugada así recibió el balón el delantero de Osasuna que metió un gran pase para dejar a Camuñas mano a mano con Casillas. Gran definición del de Parla cruzando el balón.
Con un Madrid sin respuesta, Mourinho realizó un triple cambio, dando entrada a Kaká, Adebayor y Xabi Alonso. Incluso con unas décimas de fiebre, Alonso simplificó el juego blanco y buscó las bandas con gran inteligencia. No podemos decir lo mismo de Kaká, que no aportó nada interesante al partido.
El Madrid empezó a monopolizar la pelota pero firmaba ataques propios de balonmano, demasiado masticados para las cualidades de sus jugadores. Osasuna colocaba 8 y hasta 9 jugadores más su portero dentro del área y el recurso del centro era un caramelo para Sergio y Flaño, a pesar de que Adebayor logró ganar alguna pelota por alto.
Con una defensa tremendamente adelantada, Osasuna pudo poner el 2-0 tras una magistral jugada de Aranda por banda izquierda pero Arbeloa sacó bajo palos el remate de Vadócz.
Los últimos 15 minutos se perdieron entre tarjetas amarillas, faltas y segundos balones que eran arrojados desde la grada y en ocasiones por algunos recogepelotas para parar el juego. Esto provocó que en un par de ocasiones el juego tuviera que reanudarse con un bote neutral ante la indignación de algunos jugadores blancos.
Y así murió el partido, y casi sin duda murió la liga para los blancos. La imagen mostrada en el Reyno de Navarra fue demasiado pobre y la tentación de preparar y refrescar a los mejores jugadores para la Copa (Donde el Madrid cuaja partidos muy serios) y la Champions va a ser muy grande.
Cuando Mourinho tenía por fin a su 9 y linea directa con la presidencia este golpe se antoja demasiado duro para que la prensa no afín y los medios no hagan sangre con el luso. Florentino se encuentra inquieto, pues sabe que la siguiente persona donde se centraran los focos será él.