Ya desde el pitido inicial, el Madrid evidenció que quería matar el partido rápidamente. Di María empezó el partido especialmente activo, habida cuenta de que al ser el cambio en Cornellá para que entrada Adán la semana pasada, el argentino estaba fresco y explosivo. Así, en el minuto 6 "El Fideo" realizó una habilidosa jugada por la banda derecha, donde logró desembarazarse de hasta tres jugadores levantinos en un bonito slalom. Su posterior centro-chut lo cazó Benzema en el segundo palo para poner el 1-0 en el marcador.
El Levante se vió por debajo en el marcador y no tuvo capacidad de reacción. Simplemente se encerró atrás y dejó pasar los minutos. Di María siguió haciendo de las suyas y empezó a conectar con un CR7 que junto a Iraola es el único jugador que ha disputado todos los minutos en liga. El portugués no quiere descanso y parece no necesitarlo, pero la incertidumbre de una lesión por agotamiento o si llegará en plena forma al tramo decisivo de la temporada flota en el ambiente.
Con la zurda y de cabeza tras otro centro del Fideo intentó CR7 poner el 2-0 para apuntillar el partido y engordar su cuenta particular de goles para el pichichi y la bota de oro. Pero un acertado Munúa y cierta falta de puntería lo impidieron. La pareja estaba muy entonada y tras un córner el argentino sacó un gran remate desde el balcón de área que mereció ser gol.
El goteo de ocasiones era constante, ya que a pesar de que el Madrid no estuvo muy fino a nivel técnico, ni Caicedo ni Valdo eran capaces de aguantar el balón para los suyos y los blancos recuperaban la pelota con una facilidad casi insultante.
Llegar con 1-0 abajo al descanso hubiera sido un alivio para los azulgranas, que podrían haber refrescado ideas para poner en apuros al Real Madrid en el segundo tiempo. Pero tras una falta lateral sacada por CR7 y mal defendida en zona por los levantinos, Carvalho amplió el marcador metiendo la pierna derecha en área pequeña. Era el minuto 40 y el tercer gol del portugués en liga que definitivamente enterró el choque a nivel competitivo.
Tras el descanso los blancos cayeron en una plácida siesta y los granotas apenas pusieron argumentos encima de la mesa para disputar el choque. Tan solo Di María permanecía activo, se desmarcaba y con buenos pases intentaba alegrar a la parroquia. Especialmente relajado en sus subidas por la banda estuvo Marcelo, que tendrá que emplearse a fondo en la Champions.
El partido se volvió un dolor de cabeza, pocos pases trenzados, poca claridad en el juego, mucha imprecisión y para colmo ninguna emoción por el resultado. Del sopor generalizado nos despertó Benzema que enganchó una buena volea en el segundo palo tras un saque de esquina pero Munúa evitó el doblete del galo.
En los últimos 10 minutos y con la entrada de Özil y Adebayor en el campo el juego mejoró notablemente y gracias a los pases que filtraba el alemán, CR7 estuvo a punto de poner el tercero en el marcador. Pero la mente del resto del equipo estaba en Francia, donde deberán medirse este martes al Lyon, que por cierto, ganó su partido ante el Nancy por 4-0.
Antes de echar el telón al choque, Özil nos regaló una preciosa diagonal donde dejó atrás hasta a 6 jugadores granotas para acabar rematando con la zurda dentro del área. Una de esas que antes firmaba Kaká, por cierto. La jugada acabó con gol de Adebayor pero tanto él como CR7 estaban en fuera de juego asi que fue bien anulado. Así llegamos al final de este soso partido en espera de una Champions que a buen seguro nos subirá la tensión arterial.