Bien hizo Fabri su trabajo en el descanso, y no me refiero a cambios de sistema o jugadores pero si al ímpetu con el que se enfrento el Granada Cf al segundo tiempo, gozó de las mejores ocasiones abriendo el campo y generando mucho peligro desde las bandas. La tuvo Ighalo a pase de Siqueira y más tarde Abel tras una estupenda del hispano brasileño Siqueira pero ambas fueron erradas gracias a la intervención del guardameta Moyá.
A partir de aquí se sucedieron los mejores minutos para el Granada, que continuaba su acecho hacia la portería que defendía Moyá, y era Jara el que en dos ocasiones le sirvió a Ighalo un pase atrás pero el nigeriano se durmió en los laureles y el portero del Getafe se hizo con el esférico. Antes estos hechos, Fabri decidió intervenir, dando salida a Geijo en detrimento de Ighalo del cual no era el día. Aunque nada más salir y cuando mejor estaba jugando el Granada, un rechace de Roberto que despejó de puños, fue a controlar Casquero quien situó el balón en la red gracias a un estupendo disparo. Un gol que provocó más daño del que indicaba el marcador, golpe moral.
El Granada tras el gol, se mostro hepático, sin claridad en las ideas, y ello provocó precipitaciones de los nazaríes en busca del gol, pero en ningún momento se genero peligro en el área rival. Tras desperdiciar el primer tiempo y no materializar las jugadas realizadas en la segunda mitad, el Getafe se lleva los tres puntos en un partido donde el empate hubiese sido lo más justo para ambas escuadras.
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 16 de la Liga BBVA, disputado en el Coliseum Alfonso Pérez, ante unos 10.500 espectadores. 400 de ellos, seguidores rojiblancos.
Ricardo Almendros, colaborador de Fiebre De Futbol