Es evidente que muchas veces la mente es mucho más poderosa que el cuerpo o la calidad y eso es lo que le ha pasado hoy al Real Betis y es que, jugadores con capacidades notables como pueda ser Beñat o Iriney han visto como poco a poco a lo largo del partido su desesperación y ansiedad han ido in crescendo. Esta angustia se ha apoderado del Betis a partir del descanso ya que, en la primera parte el Betis ha estado trenzando su juego con tranquilidad e incluso ha disfrutado de varias ocasiones pero después del gol del "Pipita" a comienzos de la segunda parte el equipo heliopolitano se ha limitado simplemente a observar como el Madrid se gustaba y aprovechaba las ocasiones dadas las posibilidades que tiene en ataque. Tanto ha sido así que Gonzalo Higuaín sigue pegando fuerte y, de los cuatro goles de su equipo el argentino se ha apuntado tres y, con estos es su tercer Hat-Trick en dos semanas.
Hay que destacar también que el equipo merengue ha estado ausente e incluso ha sufrido con el juego desplegado por los verdiblancos al principio pero es cierto que los partidos no se ganan por la posesión y, a mi juicio le ha faltado un punto más de agresividad además de la diferencia de efectividad que hay entre los dos conjuntos.
El 4-1 ha sido justo, a pesar de la buena primera mitad del Betis pero los goles madridistas han sido cortados todos por el mismo patrón. Pase es profundidad a una de las bandas (preferentemente a la de Cristiano) y este toca atrás o centro, Pepe Mel no ha tomado medidas y la defensa verdiblanca ha hecho aguas a lo largo de la segunda mitad.
La nota positiva es el reencuentro del gol de Jorge Molina y, sin duda el factor negativo ha sido la lesión del joven Vadillo al cuarto de hora de partido. Este chaval que jugaba por primera vez en un campo de estas dimensiones y la mala suerte se ha cebado con una lesión que aún está por determinar.
La importancia del factor psicológico
Carlos Pintor, colaborador de Fiebre De Fútbol