La seguridad de Diego Alves fue una constante en todo el partido. Bien colocado y haciendo exhibición de reflejos en algunos remates a bocajarro. El brasileño transmitió la seguridad y confianza necesarias a su equipo para que mentalmente no se viniera abajo. Sus compañeros, buscaron también algun centro o remate lejano, pero no llegaron a inquietar en exceso la portería de Casillas.
Sin embargo ya podíamos advertir evidentes muestras de cansancio en los blancos, en especial en jugadores como Di María y Özil. Estos primeros instantes ya nos dejaron también claro la inoperancia del alemán Khedira, incapaz de destruir ni crear juego en medio campo. De hecho, tras un remate a bocajarro de CR7 que rechazó Alves le quedó el rechaze al alemán que firmó una pifia considerable. Un día para olvidar, desde luego.
Con empate a 0 cerramos la primera parte. En la segunda parte el Madrid hizo amago de salir algo mas concentrado y dispuso de dos buenas ocasiones de Xabi Alonso y Ramos.
Sin embargo fue el Almería el que conseguiría adelantarse por medio de un gran remate cruzado de Ulloa tras jugada de Piatti. 1-0, locura en Almería y los blancos tenían otra vez que remontar el partido. Rápidamente entraron Carvalho y Granero que se unían a Benzema que había ingresado unos minutos antes. El Madrid pasó a formar con linea de tres atrás, sin Marcelo y con unos agotados Di María y Özil, en una decisión sin duda cuestionable.
Los blancos tocaron arrebato y CR7 intentó echarse el equipo a la espalda. Sin embargo, se encontró otra vez con Alves y con un nefasto Perez Lasa que erraba en todas las jugadas. El Almería no se encerró atras y sorprendentemene se permitía alguna frivolidad en campo contrario cuando tenía la pelota.
Así, con espacio y a la contra llegó el tanto de Granero, tras un buen pase de Benzema. "El Pirata" descosió la red en el minuto 76 para empatar.
Los últimos 15 minutos fueron de acoso por parte de los merengues, mientras ahora sí, el Almería buscaba desesperadamente perder tiempo y alejar la pelota de su área. La ruleta rusa estaba servida, sólo faltaba saber si esta vez el Madrid se salvaría o se alojaría la bala en su cuerpo.
Y a pesar de que la tuvo CR7 en un violento chut que repelió el larguero, el gol no llegó y los blancos interiorizaron el empate como una derrota a tenor de sus manifestaciones en zona mixta. El Madrid evidenció cansancio y un serio problema en medio campo. El acento se sigue poniendo en un 9 y en Benzema, pero el naufragio de Khedira ha pasado desapercibido y resulta a todas luces injusto.